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Matambrito de cerdo al disco

El matambre de cerdo tiene esa consistencia entre tierno y fibroso; esa capita que se forma cuando se dora... en fin, esta versión tiene algo de Matambrito a la Pizza.
Comenzamos desgrasando muy bien al matambrito. Luego lo cocinamos de manera que un lado quede dorado y el otro lado quede apenas cocido, siempre con poca cantidad de aceite de oliva y sal (poca sal y mas condimentos). Puede espolvorearse con provenzal deshidratada.

Retiramos y rehogamos con poco aceite de oliva la cebolla, los ajos y los morrones.

Cuando esté tierno el morrón, agregamos un saché o pack de salsa portuguesa.

Revolvemos un par de veces hasta el hervor y retiramos del disco la mezcla.
Colocamos nuevamente el matambre con la parte menos cocida contra el disco y agregamos encima fetas de queso liviano, seguido de la mezcla anterior. Si se desea, puede agregarse una salchicha liviana en rodajas.


No dejar que el queso derretido alcance el acero y se queme...

Mollejas al disco

Para los que no saben de que se trata, la molleja típica es la glándula TIMO de un bovino.

Lo cierto es que podemos cocinarlas al disco con sal. (Nota: la pata de pollo está colada)

Una vez bien cocida, retiramos y limpiamos el disco.

Agregamos un poco de aceite de oliva y arrojamos cebolla, morrón, ajo, verdeo y puerro. Espolvoreamos adobo para pizza y salamos a gusto. Cada tanto, movemos y damos vuelta las verduras con espátula hasta que estén tiernas.

Mientras se cocinan las verduras, procedemos a fetear las mollejas.

Luego agregamos las mollejas a las verduras y todo junto termina de cocinarse.

Una vez doradas las fetas de molleja, se agrega crema de leche y se espera hasta que espece.


Sin palabras.

Pollo al disco

El disco de arado tiene una atracción especial, en parte porque evoca sabores del campo y en parte porque permite combinaciones que, con otros utensilios, uno no se animaría. Es como una retorta de laboratorio antiguo.

Este pollo tiene como particularidad la simplicidad de su preparación, acompañado de verduras de una variedad de colores

se cortan en trozos medianos o grandes y se espolvorean con, por ejemplo, mezcla para chimichurri.

Los pimientos, verde y rojo, se cubetean y los ajos se fetean gruesos.

Para empezar, se quita la piel a un pollo y se troza. Salamos con entrefina o parrillera y, sobre un poco de aceite de oliva, se sellan las presas.

Retiramos las presas una vez doradas, limpiamos el disco y volvemos a calentar aceite de oliva, arrojando los ajos, los cuales se orillean para no quemarlos. Luego de unos segundos, agregamos los pimientos.

Haciendo espacio en el medio, agregamos las zanahorias y esperamos a que pierdan su rigidez.

Repetimos la operación y completamos con las cebollas, puerro y verdeo. Ajustamos la sal y sasonamos con un cartón o pote de salsa portuguesa, acompañado de los champiñones feteados grueso. Finalmente, agregamos las presas de pollo las que terminan de cocinarse entre las verduras. Cuando las verduras estén tiernas, está listo el pollo.

Tallarines secos al disco


Una de las formas de incorporar las pastas es por medio de la cocción directamente en la salsa. En este caso, un estofado de pollo.

Durante la preparación se sellan las presas con aceite de oliva y sal.

Luego se retiran y se limpia el disco.

Sobre base de aceite de oliva se doran cabezas de ajo feteadas y los vegetales: cebolla, puerro, verdeo, pimiento rojo, zanahoria; salar y agregar condimentos.
Se agraga vino blanco una vez tiernas las verduras y se deja reducir.
Se agrega el tomate triturado y en salsa, con igual volumen de agua, así como las presas de pollo y hongos o champiñones.

Agrego azucar y demas condimentos y por último las pastas hasta que se cocinen.

Hay gentes que agregan a último momento un pote de crema de leche.

En general, a los comensales se les crispan los dedos.